Coca de Lepe

Os voy a dar la receta de la coca de Lepe, un postre que está bien rico y que he aprendido a hacer para una actividad que se ha desarrollado en el colegio de mi crío (CEIP Puente Zuazo) ,  dentro del programa europeo Comenius para reforzar la dimensión europea en el campo de la educación infantil, primaria y secundaria, promoviendo la movilidad y la cooperación entre centros educativos (¿Comooooorl?) o, resumiendo, un intercambio entre docentes de países de la UE y la cosa era dar un recibimiento cálido (y sabroso) a los docentes visitantes.

Lo que se ha pretendido es ofrecer a los visitantes una representación de Andalucía a través de sus provincias, y a tales efectos, se representó por cada uno de los niveles educativos una provincia andaluza, con su gastronomía, trajes típicos, paisaje, costumbres, etc. Para ambientar las clases se han hecho murales (espectaculares), se han construido carretas y barcos de cartón, los niños se han disfrazado con vestimentas típicas o relativas a las costumbres de cada provincia… en fin, se ha hecho un gran esfuerzo para dar la mejor acogida posible a los visitantes, y se ha conseguido con creces.

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Crespillos: ¡¡a desayunar bien!!

Crespillos en una bandeja
Crespillos en una bandeja

Ricos y nutritivos crespillos… el grande, es un crespillo mutante…

Con el ánimo de aprovechar al máximo y exprimir en todas su facetas la visita de mi madre, en esta ocasión la he obligado a revelarme la receta de los crespillos. Yo conozco los crespillos de toda la vida, aunque hay quien me dice que no son los originales, los que están acostumbrados a comer. Y es que los crespillos se elaboran tanto en Murcia (principalmente Lorca y Cartagena), de donde son originarios mis padres (mi madre, en concreto, de Blanca, en el Valle de Ricote, mi padre, de Abarán, apenas unos kilómetro río Segura arriba), pero en versión más salada, como en Aragón, donde la receta de los crespillos es bien diferente, pues son una especie de tempura misteriosa a base de hojas de borraja o acelga.

En realidad, los crespillos que hace mi madre se parecen a los que podrás encontrar por ahí, pero mi madre, que es de natural goloso, añade azúcar a la masa para hacerlos más apetitosos. Una amiga los ha descrito como las tortas de aceite de Inés Rosales pero en blandito. Os recomiendo que hagáis la prueba y lo comprobéis vosotros mismos.

Yo recuerdo de toda la vida los crespillos que hacía mi madre, sobre todo porque duraban bastante aún en un clima como el madrileño, donde las cosas esponjosas acaban como piedras en uno o dos días. Los crespillos, sin embargo, aguantaban una semana… y aún cuando duros, se podían comer perfectamente mojándolos en leche… ahora sí… en este caso, se comportaban como los bizcochos de soletilla y se podía llegar a necesitar un barreño de leche para poder tomarse uno de estos. Pero los crespillos, en todo caso, estaban riquísimos, con sus granitos de anís repartidos por la masa (este es uno de sus secretos)

Elaboración de los crespillos

Para hacer los crespillos necesitaremos ingredientes muy sencillos: Apenas harina (mejor si es de fuerza), agua tibia, levadura fresca de panadería, azúcar, una pizca de sal, aceite de oliva y anís en grano.

La elaboración de los crespillos es un poco más elaborada de lo que suele ser habitual para las recetas que incluyo en esta página. Esto es así porque la masa de los crespillos emplea creciente, que no es sino una masa previa al amasado final que se elabora con la levadura y parte de la harina de la receta. Esto exige que los crespillos se hagan, por así decirlo, en dos tiempos: Primero elaboraremos la creciente, la dejaremos fermentar, luego añadiremos el resto de la harina dejaremos levar otro poco y ya entonces formaremos los crespillos y los hornearemos.

La creciente o masa madre

La masa madre debe quedar fluida

Esta es la textura con la que debe quedarte

Cuenco con masa madre para los crespillos fermentada

Fijaos cómo ha aumentado de volumen la masa madre

Para elaborar la creciente, simplemente cogeremos la levadura y la disolvemos en medio vaso de agua tibia. Recordad que el agua no debe estar muy caliente, pues corremos el riesgo de matar la levadura. Una vez que la hemos disuelto, añadimos un vaso y medio o dos de harina, removiendo bien y deshaciendo todos los grumos, hasta obtener una pasa cremosa y ligera. Esta creciente la tapamos bien y la dejamos reposar por 20 o 25 minutos, hasta que haya fermentado, doblando o más su volumen. Es entonces cuando podemos emplearla para elaborar los crespillos.

Y ahora, a hacer los crespillos

Bueno, pues ya tenemos nuestra masa madre hecha. Tomamos el resto de la harina, el azúcar y el pellizco de sal, el aceite y los granos de anís y lo amasamos todo junto con un poco más de agua, hasta formar una masa consistente pero fácil de repartir, es decir, no tiene que ser tan consistente como la masa de pan pero se ha de poder repartir fácilmente con un cucharón, sin descolgarse.

Masa de los crespillos antes de fermentar

La masa de los crespillos, antes de fermentar

Un pequeño gran secreto para que los crespillos queden más sabrosos es poner los anises en una sartén o cazo pequeño y calentarlos un poco, sin llegar a tostarlos, para que desprendan más fácilmente sus aromas. Cuando comencéis a oír que algunas semillas comienzan a crepitar mientras están al fuego, es señal de que las habéis calentado bastante. Eso sí, no olvidéis dejarlos enfriar para que no dañen la masa, pues al echarlas calientes podrían matar la levadura.

Una vez preparada la masa, la volvemos a dejar fermentar durante otra media hora hasta que leve, y ahora, tomamos porciones de la masa y las ponemos en la bandeja del horno, extendiéndolas un poco si fuera necesario, hasta formar unas tortas delgadas (no más de 1 1/2 cm de grueso).  Para que no se os pegue la masa a los dedos, si tenéis que aplastarlas, mojaos los dedos con un poco de agua tibia. Espolvoreamos un poco de azúcar sobre las tortas ya formadas y se les damos unos cortes con un cuchillo si se desea para decorar.

Ahora, vamos metiendo los crespillos en el horno a 200º hasta que estén hechos (el viejo truco de la aguja funciona, desde luego) y después, cuando estén reposados… ya es cosa de cada uno… yo, desde luego, ¡¡prefiero comérmelos!!

Los crespillos: ideales para desayunos y meriendas
Tipo de Receta: Repostería
Cocina: Murciana
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 12
 
Deliciosos bollos ideales para desayunos y meriendas
Ingredientes
  • ½ Kg de harina
  • 25 g de levadura fresca de panadería
  • 2y ½ vasos de agua tibia
  • ½ vaso de aceite de oliva
  • 2 Cucharadas soperas de anís en grano (matalahúva)
  • ½ vaso de azúcar
  • Un pellizco de sal
Instrucciones
  1. Se elabora la masa madre o creciente disolviendo la levadura fresca en poco más de ½ vaso de agua y e incorporando harina poco a poco hasta formar una masa muy fluida, algo más espesa que la de las crèpes.
  2. Se deja fermentar la masa una media hora, hasta que haya doblado el volumen.
  3. Se calientan en una sartén los anises, sin llegar a tostarlos y se dejan enfriar.
  4. Se mezcla la masa madre o creciente con el resto de ingredientes, hasta formar una masa homogénea y firme, que se pueda repartir fácilmente.
  5. Se deja fermentar la masa otra media hora o más y, una vez fermentada, se forman los crespillos, se espolvorean de azúcar y se hornean a 175º hasta que estén hechos.

 

Receta con boquerones: Bimboquerones

Plato de bimboquerones
Plato de bimboquerones

Un hermoso plato de bomboquerones listos para comer

Os presento una receta con boquerones que estoy seguro de que os va a encantar, sobre todo a aquellos que tenéis niños pequeños como yo, ya que es muy sencilla de hacer y os pueden ayudar vuestros peques… y el nombre no puede ser más sugerente: Bimboquerón. El nombre de la receta se lo debemos a Chus, compañera del NOC. Se llevó a cabo un Grupo de Trabajo para establecer si el nombre debería ser bimboquerón o bimbóqueron, decantandose el WGRASSPF (Working Group for Recipes of Anchovy, Sardine and other Small Pelagic Fishes) por el primero ya que forma el prural de un modo más agradable, por así decirlo.

¿Una receta con boquerones sin vinagre ni fritorio?  ¿Cómo?

En primer lugar, es necesaria una buena materia prima. En mi caso, empleé boquerones frescos fresquísimos  del Golfo de Cádiz. Mejor no puede ser.

Después, nada tan sencillo para esta receta con boquerones como pan de molde y un poco de aceite de oliva y un poco de romero o cualquier otra especia que os guste. Yo empleé romero porque creo que le va bastante bien a los boquerones, pero podría funcionar el eneldo, el tomillo o un poco de perejil fresco (La verdad es que el perejil seco es como echarle confetti…)

El pan de molde cuadrado normal va bien para la receta con boquerones. Pero esta receta se podría hacer con cualquier otro pescado, ¿por qué no sardina, por ejemplo? Otra manera de prepararla sin echarles la culpa a las pobres sardinas del pestazo que hay en la casa… En este caso, sería mejor emplear pan de molde del tipo rústico, que es más grande y alargado.

Preparando los bimboquerones

Apretando la miga del pan de molde

Apretando la miga con un rodillo de amasar

Bueno, lo que tenemos que hacer es lo siguiente: Cogemos cada una de las rebanadas de pan de molde y con un rodillo de amasar, una botella o cualquier otro objeto contundente y cilídrico preferiblemente que tengamos a mano, las aplastamos bien hasta que la miga se apelmace y se quede como una lámina compacta. Como todos sabemos el tamaño no importa pero ojo no vayas a usar un extintor o una bombona de butano: Es muy cansao.

Ahora cogemos los boquerones, los limpiamos bien y sacamos los filetes. Espero poneros algún día un artículo sobre la limpieza efectiva y diligente de los boquerones y otros peces. Mientras tanto, quedaros con los siguiente para hacerlo bien:

  • Coged el boqueron y dadle un pellizco en la cabeza con el dedo pulgar y corazón en el final de la cabeza, fuerte, tirando hacia afuera separando la cabeza.
  • Con la cabeza ya en vuestros dedos, cogéis el dedo índice y lo metéis por el agujero que se ha formado en el cuerpo y lo arrastráis desde la zona de las agallas hacia el ano, arrastrando toda las vísceras (estómago, intestinos, gónadas). Con esto el boquerón estaría listo para recetas con boquerones como boquerones fritos, por ejemplo.
  • Ahora le quitáis las aletas dorsal y anal. No estamos acostumbrados a fijarnos en ellas, porque los pobres boquerones, cuando están tiesos, las llevan plegadas. Al freírlos no se notan, pero otras recetas con boquerones como los boquerones en vinagre o en fase bimboquerón no es agradable. Para retirarlas, simplemente tira firmemente de ellas, quizá tengas que buscarlas un poquito.
  • Por último, le retiráis la espina a los boquerones. Lo más fácil es usar el dedo pulgar para meterlo entre la carne y la espina y deslizarlo a lo largo, primero por un lado y luego por otro.
  • Este método tan universal lo podéis ver en este blog con fotos, etc.
Pasos para elaborar receta con boquerones

Los tres pasos en la preparación de un bimboquerón

Ahora estan sencillo como tomar el boquerón sin espinas ni aletas ni nada, y colocarlo sobre una de las rodajas de pan de molde que hemos preparado antes. Espolvoreamos el boquerón con un poquito de romero (o la especia que hayáis escogido) y un poquito de sal y ahora doblamos el pan de molde por la mitad apretando los bordes, como para formar una empanadilla. Yo prefiero recortar los bordes del pan de molde para que quede más bonito. En la foto que os pongo se pueden ver bien los tres pasos.

Ahora sólo queda untar con un poquito de aceite el exterior del bimboquerón y hornearlos unos minutos, hasta que estén dorados. Esta receta con boquerones se podría hacer también pasando por huevo el bimboquerón y luego pan rallado y friéndolo, pero si no lo hacéis así no os recomiendo freír los bimboquerones, ya que cogerían mucho aceite.

Receta con boquerones: Bimboquerones
Tipo de Receta: Aperitivo
Cocina: Mediterránea
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 2
 
Una receta con boquerones fácil, económica e ideal para preparla con niños.
Ingredientes
  • 12 boquerones frescos, mejor si son del Golfo de Cádiz
  • 12 rebanadas de pan de molde
  • Romero, orégano u otra especia de tu gusto
  • Sal
  • Aceite de oliva
Instrucciones
  1. Apretar la miga de cada rebanada de pan de molde con la ayuda de un rodillo.
  2. Limpiar los boquerones y quitarles la espina y las aletas.
  3. Poner un boquerón en cada rebanada de pan de molde, ponerle un poquito de sal y de romero u otra especia.
  4. Doblar las rebanadas de pan de molde con el boquerón dentro formando una especie de miniemparedados o empanadillas.
  5. Untar con un poco de aceite el exterior de los bimboquerones y hornear hasta que estén dorados.

 

Como os he dicho, es una receta muy sencilla en la cual os pueden ayudar los niños, y os garantizo que les gusta… ¡¡hala, a comer!!