Yogur casero de sabores naturales

¡¡Hola, zagales!! En esta ocasión os voy a hablar de la elaboración casera de yogures, pero a diferencia de lo que todo el mundo sabe, que lo voy a contar también, os voy a dar unas recetas para elaborar delicioso yogur casero de sabores.

El yogur

Bueno, como todo el mundo debería saber el yogur es leche fermentada por bacterias del género Lactobacillus, aunque pueden participar otras bacterias. Lo que hacen estas bacterias es consumir  la lactosa, que es el azúcar de la leche y devolver a la leche ácido láctico. Este ácido provoca que el pH del medio baje a un nivel aproximado de 4-4,5 coagulando las proteínas de la leche dando lugar a un gel proporcionando al yogur su textura característica.Se cree que los primeros yogures  se elaboraron en la zona de los Balcanes (Bulgaria, Grecia, Turquía) hace unos 4000 años, como resultado de la contaminación de la leche, que se transportaba habitualmente en odres con nulas condiciones higiénicas.

En resumen y para que todo el mundo me entienda: El yogur que te comes no es sino lo que ca…an unos bichos muy chiquiticos. El primer yogur lo hizo sin querer hace una pila de años un cabrero medio chino-medio moro que era un poco guarro y guardaba la leche en pellejos de hiena que lavaba de luna en luna. La leche se revino en uno de los viajes del cabrero y como el hombre no tenía otra cosa que comer (las cabras eran demasiado valiosas  no eran suyas), pues hizo de tripas corazón y le tiró un tiento a aquello que tenía en los odres… y vaya, estaba rico, y le daba vigor y ya no le daban tantos apretones por la mañana después del cigarrito y el café con leche, y bueno, así hasta nuestros días, hasta que llegó Henry D. Danonne y lo complicó todo de tal manera que ahora necesitas un cuarto de hora para decidir qué yogur comprar en el súper…

Cómo elaborar yogur casero

No os creáis que es preciso contar con una yogurtera para hacer yogur, ni mucho menos. Con tener a tu disposición la sala de máquinas de un Buque Oceanográfico de 70 metros de eslora (Como, por ejemplo, el B/O Cornide de Saavedra) es suficiente. De hecho, creo que el mejor yogur casero líquido que he probado en mi vida fue elaborado con ese instrumento. La mar gruesa y la temperatura de la sala de máquinas hicieron maravillas y la textura era, os lo aseguro, deliciosa.

La verdad es que cuando yo era pequeño el yogur no era un producto de tomar todos los días y repetir, no como ahora. En mi casa, mi madre tenía una yogurtera que ponía sobre un taburete en la cocina. Aún recuerdo el agujero requemado que dejó en el taburete cuando la yogurtera se despidió de nosotros, después de una impecable hoja de servicios, a la manera del ave fénix: envuelta en llamas. No volví a ver a ninguna de sus semejantes hasta que fui obsequiado, hace unos años, con una flamante yogurtera Moulinex(¡¡Gracias, Casi!!). Soy persona que le gusta hacer las cosas por mí mismo,y es muy fácil hacerme regalos… tomad buena nota…

Yogurtera para hacer yogur casero

¡¡¡La psicodelia ha llegado!!! Pedazo de bodegón con mantelico a cuadros y fondo de salvamanteles de Ikea para mi yogurtera Moulinex

En realidad, para hacer yogur casero no es necesaria la yogurtera. Tan solo se necesita un lugar calentito para que la fermentación se pueda sostener durante unas horas . La yogurtera tiene muchísimas ventajas, no obstante, como que no es preciso preocuparse por mantener la temperatura adecuada, que para el yogur es 43 grados centígrados aproximadamente.

Para hacer el yogur es preciso inocular la leche con las bacterias fermentadoras, es decir, a partir de otro yogur. Una buena proporción, para no complicarse la vida, es de un yogur por cada litro de leche.

Es preferible usar la leche UHT a leche fresca. La razon es que al haber sometido la leche a altas temperaturas, parte de las proteínas de la leche se han coagulado, lo que da lugar a yogures más agradables al paladar. Los yogures elaborados con leche entera son más compactos y sabrosos, pero si por razones de salud no puedes tomar leche entera, no te prives de hacer yogur casero con leche desnatada porque salen muy ricos también.

Una ventaja adicional de la leche UHT es que no es preciso hervirla, con lo cual no es necesario esperar a que se enfríe para inocularla. Date cuenta de que si inoculas la leche con el yogur a 70 u 80 o 90 grados… pues los bichitos palmarán achicharrados y no habrá yogur que valga.

Hay gente que recomienda añadir unas cucharadas de leche en polvo, todo en aras de mejorar la textura. Esto es opcional, al igual que añadir nata al yogur para hacerlo más cremoso. Si te fijas en la composición de los yogures que compras en las tiendas, muchos llevan proteínas de leche, gelatinas… todo persiguiendo un mejor paladar del producto. En el caso de los griegos, es pasar de un contenido natural de la leche de en torno al 4-5% de grasa a un 10 o 12%.

Yogur casero básico
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 6
 
Receta para elaborar yogur casero natural... de verdad
Ingredientes
  • 1 L de leche, mejor si UHT
  • 1 Yogur natural (125 ml)
Instrucciones
  1. Se toma la leche a temperatura ambiente y se incorpora el yogur hasta conseguir una mezcla perfecta sin grumos. La batidora puede hacer el avío.
  2. Se vierte el yogur en los vasitos sin tapa y se mantienen en un lugar cálido durante 6-8 horas.
  3. Se tapan los vasos y se introducen en el frigorífico para detener la fermentación.
Notas
Es más fácil en la yogurtera, que mantiene la temperatura por sí misma. No se deben tapar los yogures individualmente, pero sí evitar que se puedan contaminar (es otra de las facilidades que aporta la yogurtera) Cuanto más tiempo esté fermentando, más ácido será el yogur, por lo que los tiempos son orientativos y dependen del gusto de cada uno. Experimenta.

 Y ahora… ¡los sabores!

Bueno, en primer lugar os diré que la cosa se trata de añadir a nuestros yogures sabores naturales.  Eso quiere decir que ya os podéis ir olvidando de los sabores que tanto os privan de vuestra estantería del súper: Coco, galleta, macedonia… eso son sabores artificiales que podréis recrear si lo deseáis comprándolos en sitios como Riesgo, en la calle Desengaño, de Madrid, o en cualquier tienda on-line que se dedique a esos menesteres. Os pegarán un sablazo de primera magnitud y se os quitarán las ganas de hacer más yogures y os iréis corriendo otra vez al súper…

Nosotros le aportaremos sabor a nuestros yogures con las cosas que tenemos por casa o que son fáciles de conseguir, naturales y, sobre todo, sencillas. Hay que hacer notar que será preciso azucarar o edulcorar el yogur resultante para poder apreciar bien los sabores, que además son bastante más sutiles que los sabores de los yogures comerciales.

Básicamente lo que vamos a hacer es incorporar el sabor al yogur cociendo parte de la leche que vamos a utilizar para los yogures con los productos que le darán sabor al yogur casero. Con la cocción conseguiremos que los sabores se incorporen a la leche, aparte de eliminar bacterias ajenas al cultivo que pudieran estar presentes en nuestros ingredientes saborizantes. En todo caso el proceso es el miso, y has de recordadr siempre que tienes que colar la leche una vez cocida con el ingrediente.

En primer lugar, podemos elaborar un yogur con sabores cítricos.  Es tan sencillo como coger ralladura de naranja o de limón, o las cortezas, y hervirlas unos minutos junto con la leche. La mezcla de naranja y limón, empleando las cortezas, aporta un sabor muy parecido al de la mermelada de naranja amarga, pero mucho más suave.

Por supuesto, podemos hervir la leche junto con una rama de canela para yogures con sabor a canela , que como podréis suponer, nos va a recordar mucho al arroz con leche. Pero también, si nos gastamos unos euritos, podemos comprar una vaina de vainilla y hacer deliciosos yogures con sabor a vainilla. Las vainas de vainilla son caras, pero puedes usarlas varias veces o bien usar pedacitos pequeños cada vez (trozos de un centímetro o centímetro y medio van bien)

Un yogur bastante exótico y con el que os vais a sorprender es el yogur con sabor a higuera, que además de nutrirte te aseguro que te va a transportar de tu casa al campo en un decir Jesús.  Cogemos una hoja de higuera, la lavamos bien lavadita, la estrujamos un poco y la hervimos unos minutos con la leche. El único inconveniente es que no se suele tener una higuera cerca pero, si después de descubrir este sabor no podéis pasar sin él, es tan sencillo como coger varias hojas y, después de lavadas, congelarlas. O plantar una higuera en casa.

Puedes coger un poco de tu infusión favorita e incorporar su sabor al yogur. Es tan sencillo como emplear la leche en lugar de agua para hacer la infusión. Tanto la menta-poleo como el té en sus diferentes variedades van muy bien. ¡¡Y no veas los tés perfumados típicos de las teterías!!

Podéis probar a añadir las especias que tenemos por la cocina. Yo he probado ya el yogur perfumado con laurel y con alcaravea, y os puedo asegurar que el sabor es sorprendente. En el caso del laurel, además, se te queda un regustillo como de haber comido marisco cocido. No sé si es una ventaj o un inconveniente, la verdad, pero… ¡ahí queda eso!Estos sabores se transforman cuando añadimos azúcar a nuestros yogures… y bueno, si el experimento os sabe mal… son cuatro cucharadas de nada, y siempre está el gato propio o el del vecino para echar una mano…

Y… los yogures caseros con fruta, ¿qué?

Bueno, el problema de los yogures con trozos de fruta es que la fruta tiene bacterias propias. Si las añadimos a la leche para hacer el yogur y la ponemos calentica, calentica a incubar… pues lo más probable es que haya una pelea entre las bacterias de la fruta, las bacterias del yogur y cualquiera que pase por allí y los resultados pueden ser francamente inciertos. Lo de menos es que no te salga el yogur…

Entonces tenemos dos posibilidades. Una es poner un fondo con una mermelada, jalea o confitura, tanto de confección propia como comercial. Ya habréis visto yogures de esos en el mercado, suelen venir en tarros de cristal.

La otra posibilidad es elaborarlos con trozos de fruta. En este caso, no te quedará más remedio que cortar la fruta en pequeños cubitos y cocerla, bien junto con la leche o bien en agua, en cuyo caso tendrías que incoporar la fruta al yogur antes de fermentar bien escurridita. En todo caso, la fruta ha de cocer durante al menos diez minutos para que quede razonablemente libre de bacterias. Por eso es necesario emplear frutas como la manzana, la pera, las pasas o el kiwi, que aguantan la cocción sin deshacerse demasiado.

Bueno, yo creo que ya tenéis para pasar un buen rato, ¿no? Hacer yogures es cosa de niños… y nada mejor que un niño pequeño cerca para elaborarlos. Puede ayudarte a cerrar los frascos, a batir la leche… Seguro que se entretiene un buen rato contigo…

Después de todo esto, habrá gente que diga que sigue prefiriendo los yogures comerciales. No se trata de quitarles la razón. Pero hay una cosa que casi ningún yogur del súper nos va a dar: La sinfonía que crea cada familia a la hora del postre con el cristal y la cuchara. Eso, amigos… ¡¡¡no tiene precio!!!

Pues nada… a disfrutar y , ¡¡¡a fermentarrrrrrr!!

 

¡¡¡Germinador de semillas por 0 euros!!!

Germinador de semillas casero a partir de materiales reciclados

El diseño del germinador no podría ser mejor…

Yo creo que los que ya tenemos cierta edad, y los más jóvenes también, podemos decir que conocemos los brotes de soja de toda la vida. Pero ahora va y resulta que se ha puesto de moda comer brotes de casi cualquier cosa: Alfalfa, alholva, rabanitos, son las semillas preferidas para germinar. Para satisfacer las ansias infantófagas existe lo que se llama germinador de semillas, que no son sino aparatitos más o menos sofisticados que te permiten cultivar fácilmente tus brotes de semillas. Ahora bien, estas bandejas germinadoras cuestan entre 3 (modelo simple, simple, simple) y 60 o 70 euros (las más sofisticadas, con termostato, etc…)

Os presento en esta ocasión una manera de haceros con una bandeja germinadora de prestaciones razonables y, lo que es mejor, con relación efectividad/coste infinita, habida cuenta de que su precio es de ¡¡¡¡cero euros!!!! …

Tu germinador de semillas, gratis total…

Bueno, o casi… porque para fabricarlo vamos a hacer uso de las bandejas de las tartas y brazos de gitano de Mercadona. O de tu pastelería favorita, con tal de que tengan una parte inferior de plástico y otra superior que la cubre de plástico transparente. Es una buena opción para que ese plástico vuelva a ser útil antes de convertirse, probablemente, en un poquito de humo y otro poquito de electricidad… si es que llega a convertirse en algo de electricidad. Si eres vegetariano estricto, consulta con tu gurú o con el encargado del herbolario para ver si puedes comerte el brazo de gitano. Si es que no, me llamas y ya te quito yo el disgusto…

Fabricación de la bandeja germinadora.

La confección del germinador de semillas es muy sencilla: Lávalo bien y sécalo. Puedes hacerle algún orificio de ventilación si lo deseas, aunque no es necesario y ayuda a mantener la humedad en las semillas.

El uso es muy sencillo también. EN primer lugar pones las semillas de tu elección a remojo durante unas horas o una noche entera. Después, las escurres bien y las pones en el germinador de semillas poniéndole un poco de papel de cocina en el fondo. Si conoces un medio de obtener una rejilla de plástico o inoxidable para poner en el fonde, mejor. La cosa es que las semillas tengan humedad pero no estén sumegidas en agua.

Cómo germinar las semillas

Germinador de semilla con habas adzuki germinando

En pocas horas, las semillas comienzan a germinar…

Yo al principio las dejo unpoco en oscuridad, sobre todo para que los tallos salgan larguitos hacia arriba y se favorezca la germinación. De vez en cuando, comprueba que no se hayan quedado secas (lo que no debería suceder al estar tapado, pero puede ser necesario que salpiques un poquito las semillas con agua…

Las puedes recoger todas de golpe si quieres, o puedes ir haciendo cosechas diariamente hasta que todas hayan germinado; no obstante, lo más normal es que se te adelanten unas pocas pero la mayoría germinan al mismo tiempo.

Después, ya es cosa de usarlos como es típico en ensaladas, pero yo por ejemplo el otro día se los añadí rehogaditos con ajo a una acelgas y estaban de muerte. Y próximamente, pienso hacer tortilla con ellos.Y es posible que me lance a hacer una suerte de hamburguesas vegetales con ellos.

En cuanto a qué semillas germinar… pues lo que está de moda es la alfalfa, el brócoli… la rúcula… Pero como está de moda, pues te cuestan un ojo de la cara, en plan dos euros 50 gramos, etc. Yo paso de esto y germino habas adzuki, lentejas de toda la vida (creo que va mejor la francesa, pues tiene la piel más robusta y hay menos fallos)…y además, el precio es despreciable (¿un kilo un euro?) Si te echas unos gramitos de semillitas de alfalfita en tu ensaladita… pues como que me sabe a poquito. Pero si te calzas una tortilla de germinado de lentejas abundante… ¡eso alimenta!

No quisiera acabar el artículo sin dejaros un enlace a una buena página de recetas con germinados. Merece la pena echarle un ojo. Yo procuraré poneros alguna receta más adelante.

Pues nada, ya sabéis los pasos: Primero os coméis el brazo de gitano. Luego fabricáis vuestro germinador de semillas y después… ¡¡¡a germinar!!!

Gachas tortilleras

Plato de gachas tortilleras

Un plato de gachas tortilleras que está pidiendo tenedor a gritos

La receta de hoy es otra de las especialidades que conozco desde niño gracias a las habilidades cocineras de mi madre y a su origen murciano. Son una auténtica delicia, son simples, sabrosas y económicas, aunque hay que reconocer que hay que tener maña para hacerlas. Es por eso que, en esta ocasión y como podéis ver en la foto que ilustra este artículo, he sido sustituido al mando por mi madre, aunque ella ha preferido al pinche habitual para ayudarla en vez de a mí.

Las sencillas y humildes gachas tortilleras

Las gachas tortilleras son comida de huertano y de pastor. Sus ingredientes son humildes y sencillos: Apenas harina, agua y algún complemento, generalmente ajetes y ñoras por la parte vegetal y morcilla, longaniza o incluso tiritas de tocino veteado o magro de parte del reino animal.  Yo, siempre que tengo la suerte de tener morcillas y longanizas de las que elabora la Carnicería Cañete de Blanca, Murcia, no desperdicio la ocasión para elaborar una sartén de gachas. Esas morcillas son, quizás, las más ricas que he tenido el gusto de comer. Las morcillas de esta zona contienen piñones y son muy delgadas y delicadas.

Se llaman gachas tortilleras porque a diferencia de las gachas normales, de consistencia cremosa o pastosa, forman una especie de tortilla que puede trocearse como tal. La textura,  no obstante, no llega a ser como la de una tortilla muy cuajada, sino que conservan bastante de la suavidad propia de las gachas.

Para elaborarlas es imprescindible una buena sartén donde no se os vayan a pegar las gachas al cuajarlas y una rasera o paleta en condiciones para ir removiéndolas.

Gachas tortilleras
Cocina: Murciana
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 4-5
 
Un nutritivo y sabroso plato para degustar en familia
Ingredientes
  • 150 g de harina de trigo
  • 2-3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 100 g de ajetes o cebolletas, tronco de acelga...
  • 3-4 dientes de ajo (servirán para adornar)
  • 1-2 ñoras o pimientos secos
  • 1 vaso de agua
  • 1 vuelta de morcilla o longaniza (sobre 100 g), tocino veteado, chorizo...
Instrucciones
  1. Calentar el aceite y freír en él los pimientos/ñoras en tiras y los ajos hasta que queden bien dorados. Reservarlos.
  2. Sofreír los ajetes/cebolletas.
  3. Sofreír la morcilla, longaniza, etc.
  4. Añadir la harina y rehogarla junto los ingredientes anteriores unos minutos
  5. Añadir el agua e incorporar las tiras de pimiento/ñora que hemos sofrito anteriormente.
  6. Cocer la mezcla removiendo continuamente para evitar los grumos en la medida de lo posible, hasta que la masa vaya adquiriendo consistencia más sólida y se pueda formar una tortilla con la mezcla.
  7. Una vez que se pueda formar la tortilla, cocinarla hasta que quede bien dorada.
  8. Los ajos fritos y parte de las tiras del pimiento/ñora frito se colocan sobre las gachas al servirlas para decorar y tomar acompañando las gachas tortilleras.

Sabrás que están en su punto cuando al formar la tortilla quede bien dorada e incluso se formen parchecitos tostado en la masa.

En todo caso, no hay como una sartén de gachas tortilleras, un pequeño grupo de personas armadas con un tenedor y un poquito de hambre para degustarlas.

Ya sabéis… ¡Tenedor y paso atrás! Espero que os guste…