Churros calentitos por la mañana

Un buen plato de churros caseros

Un buen plato de churros caseros

Bueno, en esta ocasión os voy a dar la receta sobre una cosa española a tope, aunque por puro sencillo que es (apenas agua, harina y sal) probablemente sea objeto de elaboración y culto en muchos países. No os estoy hablando de los huevos fritos. Os estoy hablando, como no, de los churros.

Un pueblo, unos churros

Me extrañaría mucho que alguien en este país no hubiera probado los churros, eso sí, cada sitio tiene su manera de hacer y también de tomar los churros. Aquí, donde yo vivo, en la provincia de Cádiz, no se concibe tomar churros si no son calentitos y recién hechos. En cambio, de donde yo vengo, de Madrid, es casi de ciencia-ficción pedir un desayuno con churros en un bar y que los elaboren in situ. Son las churrerías las encargadas de elaborarlos y repartirlos a los bares, de manera que las más de las veces los tomas fríos (si no madrugas). En cambio aquí abajo, aunque así siguen siendo deliciosos, tomar los churros fríos es concebido casi como una ofensa.

No sería justo hablar del churro y olvidarnos de su hermana la porra. Aunque en Cádiz no se estila (Aunque en la Plaza de las Flores sí se puede encontrar algo), en Madrid coexisten ambas modalidades: Los churros, en forma, la mayoría de las veces, de elegante lazo, otras veces simplemente rectos del largo de un lápiz. La porra, una gran espiral de casi un metro de diámetro que el churrero va cortando a medida que se le van pidiendo. La rueda de las porras tiene como premio extraordinario la porra del centro, que es mucho más jugosa y tiene más masa que el resto porque es la primera en salir.

Otra diferencia importante entre churros y porras es que la masa de los churros no lleva levadura y la de las porras sí, por eso la masa, una vez frita, es más ligera y llena de aire.

Personalmente creo que uno de los secretos que tienen los churros de Madrid es que te entran muy bien por los ojos. En cambio, los churros gaditanos son más bien producto de la anarquía. ¡Quién diría que las bases de estado de derecho, la Ley y el Orden y todo eso germinaron por estas tierras allá por 1812! Viendo sus churros… ¡¡¡cualquiera diría que Bakunin en persona es el patrón de los churreros gaditanos!!! Zagales, ¿no habéis oído eso de que también se come por los ojos?

En fin… después de esta perorata, os voy a pasar la receta. Yo los suelo preparar algún domingo que otro, porque es cierto que es una masa frita y no es cosa de tomar todos los días. Mi maestría aún no es total y soy un poco irregular, pero creo que ya les voy cogiendo el truco.

Churrera Bernar de manufactura moderna, ideal para hacer churros

Un clásico: La churrera Bernar, pero esta vez de manufactura moderna… imprescindible

Como os comento en las notas, lo suyo es usar una churrera. Yo tengo una churrera moderna de plástico, pero recuerdo, de pequeño, ver a mi madre hacernos los churros con una que tenía una maza de madera a modo de émbolo que se empujaba apretándola contra el pecho… ¡Qué trabajera! Mi churrera es la versión moderna de la churrera Bernar de toda la vida, de acero inoxidable e indestrucitble con el husillo que empujaba la masa en lugar del émbolo y que evitaba dolores de pechera. Me costó apenas siete u ocho euros y va muy bien.  Viene con diferentes troqueles para hacer churros de diferentes tamaños y porras e incluso un pequeño recetario. Por cierto, algún día espero heredar la churrera de mi madre, que es la versión antigua.

Os recomiendo en la receta usar aceite de girasol. Para mí, el de oliva es muy fuerte para esto de los churros. Pero va en gustos. Otra cosa: Estrictamente, como os he dicho antes, los churros no llevan levadura… pero a mí me gusta que queden más esponjosos, de modo que les añado un poco.

Churros calentitos por la mañana
Cocina: Española
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 4
 
Los churros son un desayuno tradicional español que hace las delicias de todos.
Ingredientes
  • Harina, 300 g
  • Agua 300 ml
  • Sal ½ cucharada sopera
  • Levadura en polvo ½ sobre
  • Aceite de girasol 250 ml
Instrucciones
  1. Se pone el agua a hervir con un la sal. Mientras tanto, mezclamos bien la harina con la levadura.
  2. Cuando el agua hierva, se la vamos añadiendo a la harina hasta hacer una masa que sea fácil de manejar con la churrera.
  3. Ponemos la sartén con aceite abundante hasta que esté bien caliente y entonces vamos friendo los churros hasta que estén dorados.
  4. Vamos sacando los churros a un plato con papel absorbente; si se desea se pueden espolvorear con un poco de azúcar.
Notas
Es imprescindible el uso de churrera. Os recomiendo la churrera Bernar que vale apenas 7 euros.

Por cierto, que una de las cosas que me ha llenado de emoción al escribir esta receta es haber comprobado, en el Diccionario de la RAE, que el churro se define como fruta de sartén… ¿Habrase visto definición más poética para los churros?

Para tomarlos, ya sabéis… hay quien los moja en azúcar, quien no… Hay quien los toma con café con leche y quien prefiere el chocolate… ¡¡¡ Espero que los disfrutéis!!!

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La picantosa o rin-ran: Tuéstame ese bacalao

Plato y rebanada de pan con rin-ran o picantosa, sabroso aperitivo murciano

No recuerdo la primera vez que comí rin-ran (así lo llaman en el pueblo de mi padre, Abarán, en el murciano Valle de Ricote, aunque en el de mi madre,  Blanca, apenas unos kilómetros aguas abajo del Río Segura, lo llaman picantosa), pero seguro que fue de pequeño y desde entonces procuro prepararlo de vez en cuando. Las bases de este plato son el bacalao seco y las ñoras, que combinan perfectamente para dar un aperitivo muy sabroso y nutritivo.

Preparando rin-ran con un excelente ayudante...

Como siempre, lo más importante es el ayudante…

Una tostada cubierta de picantosa (a mí) viene bien a cualquier hora. Y se puede conservar perfectamente en el frigorífico una semana, la verdad es que sospecho que más, pero nunca he preparado lo suficiente como para que me dure más de este tiempo. Aunque la receta tradicional preconiza el empleo de ñoras para hacer el rin-ran, en esta ocasión yo he empleado pimientos rojos secos, pues en ocasiones es difícil encontrar ñoras.

Por cierto, en cuanto al nombre del plato, no sé de donde vendrá lo de rin-ran, pero los de picantosa probablemente sea porque en el pueblo de mi madre, Blanca, suele ser un poco picante, o al menos yo en las ocasiones en las que lo he probado allí un poco picante sí que es… para darle ese toque, añadid un poco de guindilla o cayena al conjunto y removed bien… ¡¡¡no vaya a ser que a alguien le toque el premio!!!

La picantosa o rin-ran: Tuéstame ese bacalao
Tipo de Receta: Aperitivo
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
 
Un sabroso aperitivo para ser acompañado de cosas fresquitas
Ingredientes
  • 300 gramos de bacalao seco
  • 4 ñoras
  • Una cebolla grande
  • Aceite de Oliva
Instrucciones
  1. Desalar el bacalao debajo del grifo.
  2. Poner una sartén al fuego y tostar bien el bacalao.
  3. Desmenuzar el bacalao y su piel a conciencia retirando cuidadosamente las espinas.
  4. En la misma sartén o en el horno tostar las ñoras hasta que se inflen y queden quebradizas y se puedan desmenuzar sin problemas.
  5. Cortar y picar la cebolla.
  6. Mezclar todos los ingredientes anteriores y añadir el aceite de oliva.
Notas
Antes de su consumo es mejor esperar unas horas para que los sabores se mezclen y la cebolla incorpore sus jugos al conjunto. Se puede echar un chorro de limón por encima a la hora de tomarlol

¡¡Espero que os guste!!

Mayonesa con ajo o alioli

No hay patata que se atreva decirle que no…

Bueno, os voy a poner la receta del típico alioli que hacemos para acompañar patatas o cualquier otro plato al que apetezca dar un toque de ajo, como por ejemplo el típico plato de judías verdes cocidas con patatas al que en lugar de mayonesa le añadimos la gracia del ajo.

En mi barrio de origen, el barrio de Bilbao en Madrid, había una bodega de un señor de Jumilla (Murcia) que se llamaba Bodega J. Mata, o como todo el mundo decía, El Mata. Este hombre preparaba las mejores patatas cocidas del mundo, probablemente, y las acompañaba de un alioli que con toda probabilidad era el mejor del mundo.

El Sr. Mata te vendía las patatas, en la época en las que yo era fiero consumidor, a 25 pesetas cada una. Las sacaba de la olla exprés, las partía por la mitad y te las ponía en una bandeja de cartón con ese alioli que nos volvía loco. En el recreo del instituto nos daba tiempo a ir al Mata, comprarle cuatro patatas, engullirlas y volvernos a tiempo de tumbar al resto de la clase con los efluvios que emanaban de nuestras bocas después de tan sabroso manjar. Algo parecido a lo que ocurría en la Escuela de Capataces de Villaviciosa de Odón después de que volviéramos del desayuno en Las Brasas y nos comiéramos un bocata de lomo y queso y salsa de la abuela que supongo que no sería más que ajos majados con pimentón y algo de tomate y un poquito de plutonio, probablemente.

La receta del alioli

El caso es que todos conocemos las propiedades del ajo. Tanto las malas, a saber: mal aliento, que repite, etc., como las buenas, siendo las dos principales por un lado que está muy rico y por otro que espanta a Victoria Beckham. Con esta salsa las aprovecharemos al máximo.

Mayonesa con ajo o ali-oli
Tipo de Receta: Salsa
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 6
 
Una salsa que hace amigos y rompe noviazgos
Ingredientes
  • Un huevo de gallina.
  • 150 ml de aceite de girasol
  • Medio diente de ajo.
  • Sal.
  • Un chorrito de zumo de limón.
Instrucciones
  1. En el vaso de la batidora poner, por este orden: El huevo, el chorrito de zumo, la sal, el aceite de girasol y el medio diente de ajo.
  2. Meter la batidora hasta el fondo y comenzar a batir sin moverla.
  3. Cuando veamos que la mayonesa comienza a formarse, ir subiendo muy despacio la batidora hasta que consigamos que se haga toda la mayonesa.

Como veréis, preconizo el uso de aceite de girasol en lugar de aceite de oliva. En este eterno debate del aceite de oliva, tan sólo puedo decir que en las mayonesas  y el alioli no soy capaz de soportar el aceite de oliva, me parece que amarga como un demonio y no me sabe a nada la salsa, sino a aceite de oliva. De manera que sentíos libres de sustituir el aceite de girasol por el de oliva.

El alioli demasiado espeso

Vaya… nos pasamos batiendo el alioli…

La proporción entre aceite y huevoes lo que dará la clave para la consistencia del alioli: Demasiado poco aceite dará una alioli líquido y que no tendrá gracia. Si vamos añadiendo aceite, la emulsión se hace más consistente, hasta un punto en el cual se vuelve a hacer más líquida. También la forma de batir cuenta y, en ocasiones, puede que uno acabe con algo demasiado consistente, tal y como os muestro en la foto. Claro que se puede aprovechar para pegar baldosines o engrasas el cierre de la tienda de repuestos de bicicleta de vuestro cuñado.

Lo que es fundamental es contar con un ayudante adecuado, como el que os muestro en esta receta. Con este tipo de ayuda, os va a quedar un alioli para chuparse los dedos… ¡¡garantizado!!