Patatas asadas con ali-oli

Fuente de patatas asadas

Cuando os conté los secretos  de la ensalada de pepino, hice referencia a lo curioso que me resultaba que en sitios bastante apartados (el Alentejo portugués y la huerta murciana) se preparan platos muy similares por no decir idénticos, y os comenté que en otra ocasión me pasó una cosa parecida visitando Barcelona. Se trataba de unas patatas asadas que atrajeron poderosamente mi atención.

En aquella ocasión tomaba un menú del día junto con mi chica y su hermano, que casualmente se encontraba trabajando en la Ciudad Condal y me quedé perplejo pues nos sirvieron como guarnición unas patatas muy especiales, preparadas de la misma manera que las ha preparado mi madre de toda la vida y que nunca había visto fuera de las casas y bares murcianos. Llegados a este punto os he de confesar que aunque algo de mundo he visto y más me gustaría ver, no he podido ser, de momento, todo lo viajero que me hubiera gustado, o dicho de otra manera: Es más posible que, en este caso, mi sorpresa se deba más a mi falta de mundo que a una misteriosa surgencia gastronómica de la huerta murciana en mitad de las Ramblas.

Las patatas asadas se pueden tomar como guarnición, pero yo siempre las he comido como plato, untándoles por encima ali-oli.

Como vais a ver, preparar estas patatas asadas es de lo más sencillo.

Patatas asadas con ali-oli
Tipo de Receta: Guarnición o plato principal
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
 
Deliciosas patatas asadas con sabor mediterráneo
Ingredientes
  • Patatas
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta (opcional)
Instrucciones
  1. Se pelan y lavan las patatas y, según el tamaño, se parten por la mitad a lo largo o en rodajas/lonchas de 2 cm máximo.
  2. Se coge un cuchillo y se hacen unos cortes paralelos y cruzados en la parte plana de la patata, sin profundizar más de 1-2 mm, de manera que quede un dibujo como de rombos en la patata.
  3. Se salan las patatas y se añade pimienta si se desea por la parte del dibujo.
  4. Se engrasa la llanda (bandeja del horno) con el aceite y se colocan las patatas con el dibujo hacia abajo.
  5. Se hornean hasta que queden bien doradas.
Notas
El puntito sabrosón se alcanza (para mi gusto) cuando la parte del dibujo de la rodaja cortada queda crujiente.

 

El secreto para que estén riquísimas es un buen ali-oli y, sobre todo, que al hornear consigamos que la parte inferior de la patata quede bien crujiente.

Patatas asadas en el horno

Ya queda menos…

Nunca me cansaré de comer estas patatas… Por cierto, gracias entre otros platos a estas patatas, asadas nunca me he sentido en un barco tan en casa como en el B/O Hespérides, ya que su personal de cocina, mayoritariamente murciano, dejaba caer estas deliciosas patatas de vez en cuando… ¡Gracias!

Ensalada de pepino: Fresquito en la mesa

Ensalada murciana de pepino
Ensalada murciana de pepino

Cuenco de ensalada de pepino esperando a su afortunado comensal

Os voy a dar esta vez la receta de un riquísimo primer plato sobre todo para estos meses de calor. Ya os digo que este plato suele sorprender a la gente la primera vez que lo toma, porque acostumbrados al slurry gazpachil, la desprecian pensado que la ensalada de pepino es como cuando naufragó el Titanic y había cosas flotando por todas partes. Lo que no saben es que una vez que prueben la ensalada de pepino… volverán. Ensalada, sí, pero se come con cuchara y tiene caldito. Ensalada de pepino… también. Pero acompañado de tomate y otras cositas.

El origen de la ensalada de pepino

Es curioso, pero mi conocimiento de la ensalada de pepino, como de otros platos de cocina igual de ricos que la ensalada de pepino, viene de haberlo comido desde pequeñito ya que se toma frecuentemente en la zona de origen de mis padres, el Valle de Ricote, en Murcia. Pero un buen día que me llevé un tupperal trabajo, uno de mis compañeros me dijo que eso era gazpacho alentejano… gazpacho alentejano ¡¡y un huevo!!… pero he comprobado que es verdad. Es curioso que dos zonas tan alejadas geográficamente (el Alentejo en Portugal y Murcia en el levante español) compartan una parte tan concreta de sus gastronomías. Parecida sorpresa me llevé, una vez que visité Barcelona, con una manera muy concreta de preparar las patatas asadas, pero eso es otra historia…

Aun así siempre defenderé a capa y espada que la ensalada de pepino es la única y original.

A mí me encanta este plato porque  la ensalada de pepino es una alternativa muuuy rica al gazpacho y al salmorejo, y muchísimo mas refrescante que estos dos pilares de la cocina española del verano. Y por si fuera poco, y os lo digo por experiencia, se puede preparar para todos los gustos: Puedes separar, por ejemplo, la cebolla y el ajo del resto de la ensalada de pepino para aquellos que no les guste.

Ensalada de pepino
Tipo de Receta: Primer plato
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 6
 
Una sopa fría ideal para el verano
Ingredientes
  • 4 tomates maduros
  • 3 pepinos medianos
  • Media cebolla
  • Un diente de ajo
  • Orégano al gusto
  • Aceite de Oliva
  • Vinagre
  • Agua fresca
Instrucciones
  1. Se pican los tomates, los pepinos y la cebolla
  2. Se machaca el ajo o, mejor, se prensa con una prensa de ajos
  3. Se ponen en un bol los vegetales picados.
  4. Se le añade el ajo y el orégano y la sal.
  5. Se le añade el aceite y el vinagre por encima.
  6. Se añade agua bien fría hasta cubrir bien las verduras y que quede un caldo abundante.
  7. ¡¡Listo para consumir!!
Notas
Para que quede buena, buena, es mejor prepararla con antelación y dejar los vegetales picados en el frigorífico unas horas para que liberen bien sus sabores, antes de añadir el agua a la ensalada de pepino. Una vez que se le añade el agua, es conveniente probar el caldo y rectificar el punto de sal.

Por cierto, lo mejor de la ensalada de pepino viene al final… ¡¡¡hay que tomarse el caldito fresco que esta delicioso!!!!