Ensalada de pepino: Fresquito en la mesa

Ensalada murciana de pepino
Ensalada murciana de pepino

Cuenco de ensalada de pepino esperando a su afortunado comensal

Os voy a dar esta vez la receta de un riquísimo primer plato sobre todo para estos meses de calor. Ya os digo que este plato suele sorprender a la gente la primera vez que lo toma, porque acostumbrados al slurry gazpachil, la desprecian pensado que la ensalada de pepino es como cuando naufragó el Titanic y había cosas flotando por todas partes. Lo que no saben es que una vez que prueben la ensalada de pepino… volverán. Ensalada, sí, pero se come con cuchara y tiene caldito. Ensalada de pepino… también. Pero acompañado de tomate y otras cositas.

El origen de la ensalada de pepino

Es curioso, pero mi conocimiento de la ensalada de pepino, como de otros platos de cocina igual de ricos que la ensalada de pepino, viene de haberlo comido desde pequeñito ya que se toma frecuentemente en la zona de origen de mis padres, el Valle de Ricote, en Murcia. Pero un buen día que me llevé un tupperal trabajo, uno de mis compañeros me dijo que eso era gazpacho alentejano… gazpacho alentejano ¡¡y un huevo!!… pero he comprobado que es verdad. Es curioso que dos zonas tan alejadas geográficamente (el Alentejo en Portugal y Murcia en el levante español) compartan una parte tan concreta de sus gastronomías. Parecida sorpresa me llevé, una vez que visité Barcelona, con una manera muy concreta de preparar las patatas asadas, pero eso es otra historia…

Aun así siempre defenderé a capa y espada que la ensalada de pepino es la única y original.

A mí me encanta este plato porque  la ensalada de pepino es una alternativa muuuy rica al gazpacho y al salmorejo, y muchísimo mas refrescante que estos dos pilares de la cocina española del verano. Y por si fuera poco, y os lo digo por experiencia, se puede preparar para todos los gustos: Puedes separar, por ejemplo, la cebolla y el ajo del resto de la ensalada de pepino para aquellos que no les guste.

Ensalada de pepino
Tipo de Receta: Primer plato
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 6
 
Una sopa fría ideal para el verano
Ingredientes
  • 4 tomates maduros
  • 3 pepinos medianos
  • Media cebolla
  • Un diente de ajo
  • Orégano al gusto
  • Aceite de Oliva
  • Vinagre
  • Agua fresca
Instrucciones
  1. Se pican los tomates, los pepinos y la cebolla
  2. Se machaca el ajo o, mejor, se prensa con una prensa de ajos
  3. Se ponen en un bol los vegetales picados.
  4. Se le añade el ajo y el orégano y la sal.
  5. Se le añade el aceite y el vinagre por encima.
  6. Se añade agua bien fría hasta cubrir bien las verduras y que quede un caldo abundante.
  7. ¡¡Listo para consumir!!
Notas
Para que quede buena, buena, es mejor prepararla con antelación y dejar los vegetales picados en el frigorífico unas horas para que liberen bien sus sabores, antes de añadir el agua a la ensalada de pepino. Una vez que se le añade el agua, es conveniente probar el caldo y rectificar el punto de sal.

Por cierto, lo mejor de la ensalada de pepino viene al final… ¡¡¡hay que tomarse el caldito fresco que esta delicioso!!!!

Copiando archivos entre equipos con scp

Si hay una cosa cierta cuando te metes en el jardín  Linux es que tienes garantizado un eterno aprendizaje por delante. En este caso, y a raíz de estar enredando con mi Raspberry Pi, he aprendido a usar el comando scp.

El comando scp (secure copy) te permite copiar de manera segura archivos entre equipos a través de la red. Normalmente no requeriremos de él, pero al usar la Raspberry puede que no te quede más remedio.

La Raspberry Pi viene equipada con una salida HDMI que es magnífica… si tienes un monitor o una televisión HDMI. Si, como es mi caso, lo máximo a lo que puedes optar es a una tele de las de toda la vida, puedes usar la salida de vídeo RCA de que dispone la placa. Pero la calidad de las imágenes y las dificultades para configurarla bien la hacen una tarea un poco ingrata.

Si además esto sólo tienes una tele en casa, una de dos, o pereces bajo las manos de tus seres queridos que no entienden lo que haces con el cacharrito de los co… o te buscas la vida.

De manera que lo mejor es tirar de SSH y conectar a la Raspberry con otro ordenador. Pero si quieres pasar ficheros de uno a otro, o bien compartes carpetas en red (con el consiguiente rollo de montaje, etc) o bien empleas scp.

El comando es bastante sencillo de utilizar:

si el usuario tiene permisos para escribir en el archivo destino y se encuentra en la misma máquina desde la que ejecutamos la orden, no sería necesario poner [usuario@servidor]. Prestad mucha atención a los dos puntos entre [usuario@servidor]  y el <archivo>

por ejemplo:

scp te solicitará las contraseña de acceso del sitio remoto y procederá a la copia.

No sólo es posible copiar ficheros de esta manera. También se puede hacer a la manera inversa, es decir, copiar archivos desde tu máquina a una máquina remota o incluso entre dos máquinas remotas desde una tercera, tan sólo dando los valores apropiados de usuario@servidor en <archivo_origen> y <archivo_destino>

Progresando con la Raspberry Pi

A base de darse tortas es como uno viene aprendiendo las cosas que sabe. Hoy me he dado la primera galleta con la Raspberry Pi al intentar instalar OpenCV siguiendo las instrucciones de esta página y dejar la tarjeta SD con la que comencé, de 2 Gb, repleta y sin espacio disponible.

Primera lección: Una tarjeta SD de 2 Gb se va a quedar corta muy, muy pronto.

A la vez me he dado cuenta de una gran ventaja de la Raspberry Pi. Puedes tener una sola Raspberry pero varias tarjetas, cada una de ellas albergando un sistema operativo completo pero orientado a una tarea específica. De manera que un mismo aparato te puede servir para varias cosas y cambiar de una configuración a otra es tan sencillo como cambiar de tarjeta y reiniciar.

Además, supongo que será posible crear una imagen de nuestra tarjeta con dd y clonarla tantas veces como queramos y distribuir un set de programas predeterminado a un montón de Raspberries.

Esto es lo que iré explorando próximamente…