Web scraping con Python y Raspberry Pi

¿Qué es el web scraping?

El web scraping es, básicamente, un conjunto de técnicas cuyo fin es obtener de manera más o menos automática datos de las páginas web. Por ejemplo, sería web scraping recopilar los horarios de salida de los trenes de una página de una compañía de ferrocarril.

Hace unas días me tuve que enfrentar en mi trabajo (del que prefiero no dar detalles exactos)  a una tarea un poco tediosa. Se trataba de contrastar una serie de datos de los que yo disponía contra una base de datos a la cual se pueden efectuar consultas individuales a través de internet. Fue un fastidio, porque si hubiera dispuesto del conjunto de datos a contrastar, hubiera tenido el resultado final en lo que se tarda en crear y ejecutar la consulta SQL, es decir, algunos segundos. Como tuve que hacer cerca de 300 consultas a la web (encima, en un día que no andaba muy fino el servidor) y contrastarlas a mano… me llevó casi seis horas. El web scraping parecía una solución.

De manera que me dije que con toda probabilidad sería posible automatizarlo con un script Python, o al menos, automatizar la recopilación de datos con el script, lo que como ventaja adicional resulta en tener los datos y apara siempre en mi poder. Es decir, hacer un poquito de web scraping.

El script de Python

El script es bastante sencillo, y el código que os pongo está bastante bien comentado, de manera que no creo que sea necesario daros más explicaciones. Ahora bien, el uso de urllib2 se puede complicar bastante, el uso que yo le doy es simple. Quizá lo único que tenéis que tener en cuenta es que es preciso, según el caso, proporcionarle un user-agent adecuado, pues hay muchos servidores que rechazan ciertos tipos de user-agent, precisamente para evitar el web scraping.

Ahora sólo queda correr el script y esperar.

¿Y la Raspberry Pi, para qué?

Bueno, llevo muchos días pensando qué utilidades darle a mi Raspberry Pi, y esta me parece una muy interesante, pues una de las grandes virtudes de la Raspberry es su reducidísimo consumo. No es lo mismo hacer web scraping con un ordenador portátil o uno de sobremesa, consumiendo entre 100 y 300 W, que con un cacharrito silencioso que consume  apenas 3 watios y medio, ¿no? podríamos llamarlo web scraping de baja huella de carbono, ecológico, o algo así.

Lo único que hacer es copiar nuestro script en la Raspberry Pi, por ejemplo con scp tal y como os comentaba en otro artículo y ejecutarlo y dejarlo tranquilito haciendo el web scraping por nosotros

Bueno, espero que os haya gustado. ¡¡Espero vuestros comentarios!!

Gachas tortilleras

Plato de gachas tortilleras

Un plato de gachas tortilleras que está pidiendo tenedor a gritos

La receta de hoy es otra de las especialidades que conozco desde niño gracias a las habilidades cocineras de mi madre y a su origen murciano. Son una auténtica delicia, son simples, sabrosas y económicas, aunque hay que reconocer que hay que tener maña para hacerlas. Es por eso que, en esta ocasión y como podéis ver en la foto que ilustra este artículo, he sido sustituido al mando por mi madre, aunque ella ha preferido al pinche habitual para ayudarla en vez de a mí.

Las sencillas y humildes gachas tortilleras

Las gachas tortilleras son comida de huertano y de pastor. Sus ingredientes son humildes y sencillos: Apenas harina, agua y algún complemento, generalmente ajetes y ñoras por la parte vegetal y morcilla, longaniza o incluso tiritas de tocino veteado o magro de parte del reino animal.  Yo, siempre que tengo la suerte de tener morcillas y longanizas de las que elabora la Carnicería Cañete de Blanca, Murcia, no desperdicio la ocasión para elaborar una sartén de gachas. Esas morcillas son, quizás, las más ricas que he tenido el gusto de comer. Las morcillas de esta zona contienen piñones y son muy delgadas y delicadas.

Se llaman gachas tortilleras porque a diferencia de las gachas normales, de consistencia cremosa o pastosa, forman una especie de tortilla que puede trocearse como tal. La textura,  no obstante, no llega a ser como la de una tortilla muy cuajada, sino que conservan bastante de la suavidad propia de las gachas.

Para elaborarlas es imprescindible una buena sartén donde no se os vayan a pegar las gachas al cuajarlas y una rasera o paleta en condiciones para ir removiéndolas.

Gachas tortilleras
Cocina: Murciana
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 4-5
 
Un nutritivo y sabroso plato para degustar en familia
Ingredientes
  • 150 g de harina de trigo
  • 2-3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 100 g de ajetes o cebolletas, tronco de acelga...
  • 3-4 dientes de ajo (servirán para adornar)
  • 1-2 ñoras o pimientos secos
  • 1 vaso de agua
  • 1 vuelta de morcilla o longaniza (sobre 100 g), tocino veteado, chorizo...
Instrucciones
  1. Calentar el aceite y freír en él los pimientos/ñoras en tiras y los ajos hasta que queden bien dorados. Reservarlos.
  2. Sofreír los ajetes/cebolletas.
  3. Sofreír la morcilla, longaniza, etc.
  4. Añadir la harina y rehogarla junto los ingredientes anteriores unos minutos
  5. Añadir el agua e incorporar las tiras de pimiento/ñora que hemos sofrito anteriormente.
  6. Cocer la mezcla removiendo continuamente para evitar los grumos en la medida de lo posible, hasta que la masa vaya adquiriendo consistencia más sólida y se pueda formar una tortilla con la mezcla.
  7. Una vez que se pueda formar la tortilla, cocinarla hasta que quede bien dorada.
  8. Los ajos fritos y parte de las tiras del pimiento/ñora frito se colocan sobre las gachas al servirlas para decorar y tomar acompañando las gachas tortilleras.

Sabrás que están en su punto cuando al formar la tortilla quede bien dorada e incluso se formen parchecitos tostado en la masa.

En todo caso, no hay como una sartén de gachas tortilleras, un pequeño grupo de personas armadas con un tenedor y un poquito de hambre para degustarlas.

Ya sabéis… ¡Tenedor y paso atrás! Espero que os guste…

 

 

Churros calentitos por la mañana

Un buen plato de churros caseros

Un buen plato de churros caseros

Bueno, en esta ocasión os voy a dar la receta sobre una cosa española a tope, aunque por puro sencillo que es (apenas agua, harina y sal) probablemente sea objeto de elaboración y culto en muchos países. No os estoy hablando de los huevos fritos. Os estoy hablando, como no, de los churros.

Un pueblo, unos churros

Me extrañaría mucho que alguien en este país no hubiera probado los churros, eso sí, cada sitio tiene su manera de hacer y también de tomar los churros. Aquí, donde yo vivo, en la provincia de Cádiz, no se concibe tomar churros si no son calentitos y recién hechos. En cambio, de donde yo vengo, de Madrid, es casi de ciencia-ficción pedir un desayuno con churros en un bar y que los elaboren in situ. Son las churrerías las encargadas de elaborarlos y repartirlos a los bares, de manera que las más de las veces los tomas fríos (si no madrugas). En cambio aquí abajo, aunque así siguen siendo deliciosos, tomar los churros fríos es concebido casi como una ofensa.

No sería justo hablar del churro y olvidarnos de su hermana la porra. Aunque en Cádiz no se estila (Aunque en la Plaza de las Flores sí se puede encontrar algo), en Madrid coexisten ambas modalidades: Los churros, en forma, la mayoría de las veces, de elegante lazo, otras veces simplemente rectos del largo de un lápiz. La porra, una gran espiral de casi un metro de diámetro que el churrero va cortando a medida que se le van pidiendo. La rueda de las porras tiene como premio extraordinario la porra del centro, que es mucho más jugosa y tiene más masa que el resto porque es la primera en salir.

Otra diferencia importante entre churros y porras es que la masa de los churros no lleva levadura y la de las porras sí, por eso la masa, una vez frita, es más ligera y llena de aire.

Personalmente creo que uno de los secretos que tienen los churros de Madrid es que te entran muy bien por los ojos. En cambio, los churros gaditanos son más bien producto de la anarquía. ¡Quién diría que las bases de estado de derecho, la Ley y el Orden y todo eso germinaron por estas tierras allá por 1812! Viendo sus churros… ¡¡¡cualquiera diría que Bakunin en persona es el patrón de los churreros gaditanos!!! Zagales, ¿no habéis oído eso de que también se come por los ojos?

En fin… después de esta perorata, os voy a pasar la receta. Yo los suelo preparar algún domingo que otro, porque es cierto que es una masa frita y no es cosa de tomar todos los días. Mi maestría aún no es total y soy un poco irregular, pero creo que ya les voy cogiendo el truco.

Churrera Bernar de manufactura moderna, ideal para hacer churros

Un clásico: La churrera Bernar, pero esta vez de manufactura moderna… imprescindible

Como os comento en las notas, lo suyo es usar una churrera. Yo tengo una churrera moderna de plástico, pero recuerdo, de pequeño, ver a mi madre hacernos los churros con una que tenía una maza de madera a modo de émbolo que se empujaba apretándola contra el pecho… ¡Qué trabajera! Mi churrera es la versión moderna de la churrera Bernar de toda la vida, de acero inoxidable e indestrucitble con el husillo que empujaba la masa en lugar del émbolo y que evitaba dolores de pechera. Me costó apenas siete u ocho euros y va muy bien.  Viene con diferentes troqueles para hacer churros de diferentes tamaños y porras e incluso un pequeño recetario. Por cierto, algún día espero heredar la churrera de mi madre, que es la versión antigua.

Os recomiendo en la receta usar aceite de girasol. Para mí, el de oliva es muy fuerte para esto de los churros. Pero va en gustos. Otra cosa: Estrictamente, como os he dicho antes, los churros no llevan levadura… pero a mí me gusta que queden más esponjosos, de modo que les añado un poco.

Churros calentitos por la mañana
Cocina: Española
Tiempo Prep.: 
Tiempo Cocina: 
Tiempo Total: 
Raciones: 4
 
Los churros son un desayuno tradicional español que hace las delicias de todos.
Ingredientes
  • Harina, 300 g
  • Agua 300 ml
  • Sal ½ cucharada sopera
  • Levadura en polvo ½ sobre
  • Aceite de girasol 250 ml
Instrucciones
  1. Se pone el agua a hervir con un la sal. Mientras tanto, mezclamos bien la harina con la levadura.
  2. Cuando el agua hierva, se la vamos añadiendo a la harina hasta hacer una masa que sea fácil de manejar con la churrera.
  3. Ponemos la sartén con aceite abundante hasta que esté bien caliente y entonces vamos friendo los churros hasta que estén dorados.
  4. Vamos sacando los churros a un plato con papel absorbente; si se desea se pueden espolvorear con un poco de azúcar.
Notas
Es imprescindible el uso de churrera. Os recomiendo la churrera Bernar que vale apenas 7 euros.

Por cierto, que una de las cosas que me ha llenado de emoción al escribir esta receta es haber comprobado, en el Diccionario de la RAE, que el churro se define como fruta de sartén… ¿Habrase visto definición más poética para los churros?

Para tomarlos, ya sabéis… hay quien los moja en azúcar, quien no… Hay quien los toma con café con leche y quien prefiere el chocolate… ¡¡¡ Espero que los disfrutéis!!!

Enhanced by Zemanta