Copiando archivos entre equipos con scp

Si hay una cosa cierta cuando te metes en el jardín  Linux es que tienes garantizado un eterno aprendizaje por delante. En este caso, y a raíz de estar enredando con mi Raspberry Pi, he aprendido a usar el comando scp.

El comando scp (secure copy) te permite copiar de manera segura archivos entre equipos a través de la red. Normalmente no requeriremos de él, pero al usar la Raspberry puede que no te quede más remedio.

La Raspberry Pi viene equipada con una salida HDMI que es magnífica… si tienes un monitor o una televisión HDMI. Si, como es mi caso, lo máximo a lo que puedes optar es a una tele de las de toda la vida, puedes usar la salida de vídeo RCA de que dispone la placa. Pero la calidad de las imágenes y las dificultades para configurarla bien la hacen una tarea un poco ingrata.

Si además esto sólo tienes una tele en casa, una de dos, o pereces bajo las manos de tus seres queridos que no entienden lo que haces con el cacharrito de los co… o te buscas la vida.

De manera que lo mejor es tirar de SSH y conectar a la Raspberry con otro ordenador. Pero si quieres pasar ficheros de uno a otro, o bien compartes carpetas en red (con el consiguiente rollo de montaje, etc) o bien empleas scp.

El comando es bastante sencillo de utilizar:

si el usuario tiene permisos para escribir en el archivo destino y se encuentra en la misma máquina desde la que ejecutamos la orden, no sería necesario poner [usuario@servidor]. Prestad mucha atención a los dos puntos entre [usuario@servidor]  y el <archivo>

por ejemplo:

scp te solicitará las contraseña de acceso del sitio remoto y procederá a la copia.

No sólo es posible copiar ficheros de esta manera. También se puede hacer a la manera inversa, es decir, copiar archivos desde tu máquina a una máquina remota o incluso entre dos máquinas remotas desde una tercera, tan sólo dando los valores apropiados de usuario@servidor en <archivo_origen> y <archivo_destino>

Progresando con la Raspberry Pi

A base de darse tortas es como uno viene aprendiendo las cosas que sabe. Hoy me he dado la primera galleta con la Raspberry Pi al intentar instalar OpenCV siguiendo las instrucciones de esta página y dejar la tarjeta SD con la que comencé, de 2 Gb, repleta y sin espacio disponible.

Primera lección: Una tarjeta SD de 2 Gb se va a quedar corta muy, muy pronto.

A la vez me he dado cuenta de una gran ventaja de la Raspberry Pi. Puedes tener una sola Raspberry pero varias tarjetas, cada una de ellas albergando un sistema operativo completo pero orientado a una tarea específica. De manera que un mismo aparato te puede servir para varias cosas y cambiar de una configuración a otra es tan sencillo como cambiar de tarjeta y reiniciar.

Además, supongo que será posible crear una imagen de nuestra tarjeta con dd y clonarla tantas veces como queramos y distribuir un set de programas predeterminado a un montón de Raspberries.

Esto es lo que iré explorando próximamente…

Ya tengo mi Raspberry Pi

Bueno, después de una espera… moderada, por fin me ha llegado la Raspberry Pi que encargué a través de RS. Me ha sorprendido que se indicaban once semanas de espera para recibirla y tan sólo me ha tardado unas tres semanas al final. Además, ha sido prodigiosa la velocidad con que ha llegado desde Reino Unido.

Pero bueno, a lo que vamos. Viene en una cajita bien protegida y en una bolsa antiestática, y trae dos pequeños folletos con una Guía de Inicio Rápido e información de seguridad, etc. Sería mucho más útil una pequeña chuleta con los pines GPIO, por ejemplo, pero en el fondo lo que es destacable es que es un síntoma de calidad europea. Cualquiera que haya recibido un envío de cualquier producto electrónico proveniente de China sabe de qué estoy hablando… Pero en todo caso, las instrucciones que se reciben son lo suficientemente explícitas para que cualquiera, incluso alguien a quien le regalen una Raspberry Pi y no sepa de qué va pueda comenzar a usarla.

De momento, apenas he probado el cacharro. He bajado las imágenes de las tarjetas SD con el sistema operativo Raspbian y he conseguido instalar algunos paquetes adicionales, para mi sorpresa, es posible instalar el cliente de PostgreSQL psql en su versión 9.1 con el que he podido conectarme sin problemas a mi servidor PostgreSQL y hacer consultas, etc.

Estoy intentando instalar PyQt4 aunque se me cuelga de vez en cuando. Puede que sea debido a que la tarjeta SD que estoy empleando es de 2 Gb y se queda corta enseguida.

Las aplicaciones domésticas de una Raspberry Pi son amplias, la primera que se me ocurre es un reproductor multimedia en red con capacidad de descarga, etc… Ya hay pruebas y videos al respecto, pero estoy más interesado en ver cómo interactuar con Arduino y con mi otro proyecto, el ictiómetro digital.

Ya os iré contando…