Progresando con la Raspberry Pi

A base de darse tortas es como uno viene aprendiendo las cosas que sabe. Hoy me he dado la primera galleta con la Raspberry Pi al intentar instalar OpenCV siguiendo las instrucciones de esta página y dejar la tarjeta SD con la que comencé, de 2 Gb, repleta y sin espacio disponible.

Primera lección: Una tarjeta SD de 2 Gb se va a quedar corta muy, muy pronto.

A la vez me he dado cuenta de una gran ventaja de la Raspberry Pi. Puedes tener una sola Raspberry pero varias tarjetas, cada una de ellas albergando un sistema operativo completo pero orientado a una tarea específica. De manera que un mismo aparato te puede servir para varias cosas y cambiar de una configuración a otra es tan sencillo como cambiar de tarjeta y reiniciar.

Además, supongo que será posible crear una imagen de nuestra tarjeta con dd y clonarla tantas veces como queramos y distribuir un set de programas predeterminado a un montón de Raspberries.

Esto es lo que iré explorando próximamente…